24/08/2011

Escapismo

Los presos ya no sabían qué intentar. Un grupo de ellos había tratado de escapar por un túnel subterráneo, otro por las cañerías, otro por el techo. Todos fracasaron y debieron regresar al maltrato constante, al olvido y la resignación.
El espíritu de los reos había quedado muy castigado tras esos intentos frustrados, y toda la cárcel estaba sumida en un silencio profundo aquella noche, cuando el recluso 425890 huyó sin que nadie se enterara.
Al otro día, cuando los guardias revisaron la celda en busca de indicios, solo encontraron una cosa: las obras completas de Jorge Luis Borges.