Piso las piedras rojizas que hace unos años hacían este mismo ruido que tanto me gusta. El camino está rodeado por las mismas cosas: un par de reposeras, un carro que vende pochoclo, pescadores invisibles.
Me encuentro con una puerta tapiada a la que le saqué una foto hace ya mucho tiempo; a unos metros veo ese árbol viejo que sigue a punto de caerse. Todo parece estar igual, todo menos yo.
Los pasos que di aquella tarde ya son un recuerdo semiolvidado. No olvidé el paseo en sí, sino aquello que me llevó a estar, en una tarde igual de fría, caminando por este mismo lugar, viendo las mismas cosas.
Soy el mismo, no soy el mismo, soy alguien totalmente distinto, el entorno sigue igual, el tiempo me pasó por al lado, yo le escapé al tiempo... Voy deshojando opciones hasta que me canso de pensar.
En definitiva, todo sigue más o menos igual; hasta creo que pensé esto mismo hace unos años, aquella tarde que vine a caminar por acá...
Me encuentro con una puerta tapiada a la que le saqué una foto hace ya mucho tiempo; a unos metros veo ese árbol viejo que sigue a punto de caerse. Todo parece estar igual, todo menos yo.
Los pasos que di aquella tarde ya son un recuerdo semiolvidado. No olvidé el paseo en sí, sino aquello que me llevó a estar, en una tarde igual de fría, caminando por este mismo lugar, viendo las mismas cosas.
Soy el mismo, no soy el mismo, soy alguien totalmente distinto, el entorno sigue igual, el tiempo me pasó por al lado, yo le escapé al tiempo... Voy deshojando opciones hasta que me canso de pensar.
En definitiva, todo sigue más o menos igual; hasta creo que pensé esto mismo hace unos años, aquella tarde que vine a caminar por acá...


2 comentarios:
Me gusta tu prosa, encantado de seguirte.
Saludos de parte de un escritor novel
Muchas gracias, Carlos. Me alegro de que te guste el blog.
¡Saludos!
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