26/04/2011

Estaciones (II)

Ya no había forma de retrasar la partida. Sus pies se movían en dirección opuesta al punto de destino y de partida, pero su mente le recordaba que ya era inútil, que el tiempo se había agotado. Intentó capturar con los ojos ese instante, ese lugar, toda esa gente que lo rodeaba. Las hojas marrones-amarillas invadían la escena, el frío comenzaba a hacerse presente. Imaginó una cámara de fotos que reflejara la esencia del momento, los sentimientos del fotógrafo junto con la imagen. El capturador de ahoras, lo bautizó.
Dio media vuelta y llamó un taxi para ir al aeropuerto. Al regresar, le mostraría su efímero ahora a todo el mundo.