Ahora pisás el suelo por el que anduve hace sólo unos minutos. Tus pies entran en contacto con esos granos de arena que me quemaron los dedos momentos atrás. Pero vos no gritás, no te quejás, seguís caminando, feliz, en tu mundo. Me gustaría gritarte, conocerte, acariciarte, preguntarte tantas cosas… pero mi voz ya no tiene fuerzas y no me queda más que mirarte desde el agua, desde lejos.
Tengo que admitir que sos una linda imagen final.
Tengo que admitir que sos una linda imagen final.


2 comentarios:
Que perfecto ese escrito
me gustó a mí también
Publicar un comentario en la entrada