17/09/2009

La cuarta pared

En el escenario la acción había alcanzado el clímax. El protagonista y el villano estaban cara a cara y el inminente duelo a muerte paralizaba a los espectadores. Sacaron sus armas y dispararon: la bala del joven héroe hirió de muerte al malhechor y la otra bala se convirtió en un tiro perdido… o eso creyeron todos. Pues, en realidad, el plomo atravesó la cuarta pared y la destruyó, y el rufián pudo, con sus últimas energías, asesinar a Abraham Lincoln.

2 comentarios:

Lucía dijo...

El bien siempre triunfa (?)

Saludios

carmesi dijo...

No me gusta la ciencia ficción. Me gusta la microficción. y tu blog y como escribís.
si querés, sos bienvenido

www.hojarasca-carmesi.blogspot.com

:)